Freidoras Industriales

Una freidora industrial es una maquinaria de cocina imprescindible en una cocina, sobre todo, para el ámbito profesional, más concretamente en el sector de la hostelería. ¿Quieres saber más acerca de las freidoras industriales?

Las freidoras industriales resultan muy útiles para realizar una gran variedad de platos (croquetas, empanados, fritos, rebozados…) que suelen triunfar en todas las mesas de clientes, y además son muy útiles por su rapidez y efectividad.

¿Para qué sectores se aconseja una freidora?

La freidora industrial, que suele estar fabricada en acero inoxidable, es una maquinaria especialmente recomendada para sectores profesionales como el gastronómico o la hostelería.

En este, hablaríamos de restaurantes, buffets, cadenas de comida rápida, hoteles… en definitiva, son sectores en los que se necesita una gran capacidad de producción de fritos y, además, de manera rápida.

¿Cómo elegir una buena freidora industrial?

A la hora de elegir una buena freidora industrial de acero inoxidable, tendremos que tener en cuenta varios aspectos. El primero de ellos será fijarnos en su relación watios/litros. Para que nos sirva de referencia, tendremos que pensar que una buena freidora industrial tendrá que ofrecernos -o se acercará- a los 1000 watios por cada litro. Es más, si encontramos una máquina a partir de 700W/litro estaremos ante una buena freidora.

El tamaño adecuado de la freidora industrial

Asimismo, además de fijarnos en la relación watios/litros, también tendremos que comprobar la capacidad de la cuba de la freidora industrial.

Hay que tener en cuenta que la cesta, que va colocada dentro de la cuba de la freidora, no tendrá que llenarse de alimentos en su totalidad con el objetivo de conseguir unos resultados óptimos. Por eso, se recomienda freír un máximo de 1,5 kilogramos de alimento por cada 10 litros de capacidad en cada ciclo.

Además, elegir una freidora industrial que posea una cuba de menor tamaño para gastar menos litros de aceite con los que llenarla es un error.

Las cestas de la cuba de las freidoras más grandes admiten diferentes medidas de aceite, por lo que no necesariamente deberemos utilizar más litros para llenar la cuba de la maquinaria.

Tendremos que tener en cuenta que el nivel de aceite se mantenga entre los indicadores de máximo y mínimo para unos resultados óptimos.

Tipos y características de las freidoras industriales

Por lo general, las freidoras industriales están equipadas con un termostato, que sirve para regular la temperatura, con varios cronómetros con alarma, que indican el tiempo para sacar los alimentos ya fritos, y un grifo para vaciar el aceite y proceder a su limpieza.

En el mercado actual, podemos encontrar diversos tipos de freidora industrial que, por su parte, cuentan con unas características propias. A continuación, hacemos esta selección:

Freidoras industriales a gas

Dentro de las freidoras industriales a gas, encontraremos de dos tipos: las freidoras de sobremesa y las freidoras de pie.

Freidora industrial a gas de sobremesa

En el primer caso, es una freidora industrial a gas que colocaremos encima de la mesa de acero inoxidable y que no nos ocupará más espacio en la cocina.

Como te puedes imaginar, estos son modelos de freidora a gas con menos capacidad que los de pie. Son compactos y de diseño modular.

Dependiendo de las necesidades de trabajo que se presenten -o el número de mesas que haya en el caso de la hostelería-, podemos también contar con otra freidora industrial que colocaremos al lado en la misma mesa de acero inoxidable.

Freidora industrial a gas de pie

Por su parte, la freidora industrial a gas de pie, al contrario que la freidora industrial de sobremesa, son más voluminosas y tendremos que buscar un espacio aún más mayor.

Este tipo de freidora industrial a gas alcanza mayor temperatura que la freidora industrial eléctrica y de forma mucho más rápida. Por ende, pierden calor a también más rápido. Además, su instalación es más complicada.

Freidoras industriales eléctricas

La principal ventaja de una freidora industrial eléctrica es su capacidad de mantenimiento de temperatura, así como la capacidad de recuperación.

Además, al no precisar una toma de gas, pueden ser instaladas en cualquier parte de la cocina.

Por el contrario, el precio de una freidora industrial eléctrica es ligeramente superior al de las freidoras de gas, al igual que su consumo energético.

Freidoras industriales de alto rendimiento

Este tipo de freidora industrial es óptima para ser utilizada en grandes producciones de frituras, ya que ofrecen unos resultados mejores. Por esta razón, solo las recomendamos para una cocina profesional en el sector de la hostelería.

Freidoras industriales a presión

Recomendadas para un ámbito también profesional, el funcionamiento de las freidoras industriales a presión se basa en el de las ollas a presión.

Esta freidora industrial permite freír más rápidamente y con un consumo y temperatura menores que la freidora industrial a gas.

Otra de las ventajas de este tipo de freidora industrial es que el tiempo que necesita para preparación de los alimentos es menor y que las frituras absorben hasta un 50% menos de los aceites y, por tanto, menos grasas.

Otros tipos de freidora

Además, existen otros tipos de freidoras industriales en el mercado como

  • Freidora de batería
  • Freidora de infrarrojos
  • Freidora de convección

Consejos para utilización de las freidoras industriales

Antes de pasar a detallar los consejos para una correcta utilización de la freidora industrial, hay que señalar que, como ya sabrás, el aceite se quema y que gracias a los termostatos y potencias podemos regular esta temperatura para no sobrepasar una temperatura máxima y evitar que el aceite se queme o alcance su punto de humeo.

Temperatura del aceite

La temperatura del aceite de la freidora tiene una horquilla de variación que se puede mover en unos márgenes, pero la temperatura más recomendada para freír es hacerlo entre 150ºC y 180ºC, aunque también dependerá del alimento.

Calentar el aceite a una temperatura de 160ºC puede ayudar a degradar menos el aceite -un buen aceite puede resistir alrededor de unas 20 frituras-, pero los alimentos absorben más grasa. Por el contrario, temperaturas más altas permiten una capa superficial crujiente que actúa entre el aceite y el alimento.

Nuestra recomendación cuando utilices una freidora industrial en el sector de la hostelería es que la temperatura no baje de 180ºC para alimentos con mucha grasa como las patatas fritas y temperaturas más bajas para aquellos que no tienen (por ejemplo, ciertos vegetales como el calabacín y la berenjena).

¿Aceite quemado?

Deberemos controlar bien la temperatura para que no comience a producirse humo y no se queme el aceite. Si pasa esto y se inicia el proceso de combustión de la grasa, comienza a producirse la acroleína, un producto tóxico e irritante con potencial cancerígeno.

A la hora de cocinar con una freidora industrial, existe un punto de humeo que dependerá del tipo de aceite utilizado:

  • Aceite de girasol refinado: 220ºC
  • Aceite de oliva virgen: 215ºC
  • Aceite de oliva virgen extra: 160ºC
  • Aceite de oliva de 1ª presión en frío: comienza en 130ºC
  • Aceite de girasol sin refinar: 105ºC

Mantenimiento de la freidora

Como último consejo para la correcta utilización de una freidora industrial, sin tener en cuenta si es una freidora industrial a gas, eléctrica o a presión, es seguir un mantenimiento acorde con la maquinaria.

Es importante, al terminar de cocinar con la freidora, retirar esos restos de alimentos, especialmente de los rebozados, que quedan flotando en el aceite y que lo pueden contaminar y obstruir el grifo de vaciado. Por eso, es interesante que cuente con grifo de vaciado, sobre todo, en el caso de una freidora industrial a partir de unos 4 litros de capacidad.

La relevancia de retirarlos también radica en que pueden quedarse adheridos a la resistencia y carbonizarse, liberando de este modo sustancias tóxicas para la salud.

Nuestra recomendación es que también lleves a cabo una limpieza diaria de las piezas de la freidora con un desengrasante suave.

Otro consejo tras el uso de la freidora sobre todo en el ámbito de la hostelería es filtrar los litros de aceite dentro de la cuba para eliminar estos restos.